Morir Para Volver a Nacer

 

En nuestro camino de la vida tenemos momentos duros y difíciles, donde nos encontramos como en huecos negros y totalmente perdidos. Ahi nos encontramos ante dos opciones: transitar el dolor con consciencia y sin escapatoria, descubriéndonos y transformándonos desde allí,  o entregarnos, dejándonos y echándonos a morir, quedándonos presos en la jaula de la victimización sin chance a evolucionar y crecer....

 

Siempre tenemos que decidir; hacer elecciones en el transito de nuestra vida, en el camino de nuestra evolución y transmutación. A medida que vamos creciendo en consciencia, pueda ser que ya no nos encontremos en momentos de tanta confusión y dolor, pero todo depende de cuanto estemos dispuestos a aceptar, tomar y abrazar para seguir adelante. Si la senda de nuestra evolución es descubrir realmente quienes somos, que no tiene que ver nada con lo material sino con el espíritu, siempre se nos van a presentar momentos para reconocer esto y llegar a “mirarlo” de frente. Mientras mas pronto decidamos abrazarlo, aprenderemos lo que debamos de una forma mas sutil y con menos dolor. Es nuestra resistencia a “mirar” y darnos cuenta tomando elecciones oportunas y afines para el camino de evolución en conciencia, la que nos lleva entonces mas profundo hasta un momento de mucho dolor donde inevitablemente y finalmente debemos tomar la decisión que evitamos tiempo atrás. Inclusive podemos inconscientemente comprometer hasta nuestra salud cuando estamos metidos ciegos en esta resistencia a “mirar”. Escribiendo esto me llega algo que mama siempre nos decía: “No hay peor ciego que el que no quiera ver”.....

 

En un buen trayecto de mi propio camino, en uno de tantos momentos en los que me he encontrado totalmente perdida y buscando ayuda con desesperación, un maestro de tantos que siempre están y aparecen cuando los solicitamos me conto la historia que tituló “La sabiduría del Águila”. La cual no asocie en ese momento conmigo claramente, pero si me impresiono. Mas adelante comencé a comprender con mayor profundidad sus palabras acerca de esta verdad de la Sabia Naturaleza que ahora comparto aquí. Y aunque se cuestiona su total veracidad, mito o realidad, he aquí la misma.

 

Esta majestuosa ave es la de mayor longevidad de su especie. Llega a vivir hasta 70 años! Pero para llegar hasta esa edad se le presenta en su camino una delicada y difícil decisión a los 40 años....Cuando tiene esta edad su cuerpo se encuentra débil, teniendo dificultades serias para alimentarse y llegar a sobrevivir. Sus uñas, con las que toma a sus presas se vuelven flexibles, y su pico puntiagudo se vuelve encorvado, dificultándole la tarea de atrapar presas y  alimentarse. Además, sus alas también se encuentran comprometidas ya que sus plumas envejecidas son muy gruesas y entorpecen su hábil vuelo. Se le vuelve muy difícil volar.

 

En este momento que podemos apreciar que tan cerca esta de la “muerte”, tiene dos alternativas: o dejarse morir, o transitar un doloroso “Proceso de Renovación” de 5 meses de duración...

La naturaleza es nuestro mejor maestro! El águila decide renovarse, “morir para volver a nacer”, enfrentándose a la realidad de poder encontrar la muerte por el esfuerzo de renovarse y liberarse.  Este proceso duro consiste en volar hasta una montaña alta, haciendo un nido para quedarse allí sin necesidad de volar los 150 días.   Ahora comienza a “despojarse”, golpea su pico hasta que se lo arranca renaciéndole uno nuevo con el que desprenderá sus uñas, renaciéndole uñas nuevas con las que entonces se desplumara, arrancándose una a una sus plumas envejecidas renaciéndole unas nuevas. Después de estos cinco meses de proceso de renovación, ya esta lista para comenzar su nuevo “vuelo” viviendo 30 años mas........

 

Cada vez que leo y escucho de nuevo acerca de este profundo, duro y hermoso proceso de renovación solo me queda decir WOW! Solo basta mirar la naturaleza para sorprendernos de cuanto nos enseña del camino; nos da maravillosas y profundas lecciones de vida.

 

Les quiero compartir acerca de otro animal que nos enseña de su propio camino: la langosta.

Esta es un crustáceo perteneciente a la familia de camarones y cangrejos. Esta cubierta  con una concha dura que la protege llamada exoesqueleto. Ahora para crecer, tiene que pasar un “Proceso de Renovacion” mudando su concha dura! Este proceso se llama “muda”. Este exoesqueleto no se agranda  mientras la langosta crece a diferencia de la piel de otros animales.  La langosta va creciendo y cuando llega a ser  mas grande que su concha, las hormonas le indican que llego el momento de “mudarse”. En este momento, el exoesqueleto se separa del cuerpo, formando uno nuevo.  Cuando este esta listo, el viejo llega a romperse con el esfuerzo de los movimientos de la langosta logrando finalmente salir de el. Sin embargo, este nuevo exoesqueleto necesita endurecerse por lo que la langosta pasa un periodo difícil  de no poder moverse con agilidad.  Aproximadamente, las langostas jóvenes mudan 5 veces por año, los primeros 5 años, y las adultas; leamos bien, aunque no crezca mas su cuerpo físico, siguen mudando 1 vez por año. Dato curioso, en el libro Guinness de Records del Mundo, aparece que se encontró en Nueva Escocia en 1977 una langosta de mas de un metro de largo y de 20 kilos......  Es decir; cuantos “procesos de Renovación” viven?

 

Este duro proceso es doloroso y estresante para las langostas. Así como el águila, enfrentándose a poder encontrar la muerte por el esfuerzo de renovarse y liberarse.  El transitar este proceso la hace mas fuerte y mas grande......

 

Estos seres vivos están dispuestos a darlo todo -incluso su vida- para crecer y evolucionar.

Cuantas veces preferimos nosotros quedarnos “cómodos”, conformes en un cascaron, comprometiendo nuestra evolución?

 

Cuantas veces sentimos que lo que vivimos es muy fuerte y que no somos capaces de soportar?

Cuantas veces elegimos detenernos, el quedarnos sin movernos por nuestras inseguridades dejando pasar nuestra oportunidad de crecimiento?

Cuantas veces hemos decidido morir sin intentarlo?

Cuando ya hemos caminado conociéndonos un poco mas profundo, teniendo mas claridad en el porque y para que estamos “metidos” en esta vida, estando  consientes de lo que somos capaces de construir y crear nosotros mismos para nosotros y nuestro camino, ya podemos decidir y decir que estamos listos para aprender de una forma mas sutil, sin necesidad de tener que transitar tanta tragedia y dolor. Para esto debemos ser como niños, y decir “SI” mas pronto en el camino! en cada momento y oportunidad que se nos presenta para tomar elecciones conscientes y con integridad.

 

Es ese “morir para volver a nacer” lo que nos hace descubrirnos finalmente! Despojándonos, desapegándonos, volviéndonos mas livianos en el camino para evolucionar y crecer!

 

El águila y la langosta nos dejan una valiosa lección hoy, “aunque muera en el intento, elijo renovarme y crecer.”

Los invito a conocer mas de la naturaleza y de los animales, quienes se convierten en sabios maestros en el camino. 

Artículo: Maine's biggest lobster.  http://www.reuters.com/article/us-usa-lobster-idUSTRE81N1T720120226

Youtube: Proceso renovación del águila.

Un abrazo sanador, 

Cathy